Conocer tus senos te ayuda a notar a tiempo cualquier cambio. La autoexploración mamaria toma unos minutos al mes, no cuesta nada y puedes hacerla en casa. Aquí te decimos cómo hacerla bien y qué hacer si encuentras algo.

¿Cuándo y desde qué edad hacerla?
La NOM-041-SSA2-2011 recomienda la autoexploración a partir de los 20 años. Hazla una vez al mes, unos 7 días después de tu menstruación, cuando los senos están menos inflamados y sensibles.
Si ya no menstrúas, elige un día fijo, por ejemplo el primero de cada mes.
Paso 1: obsérvate frente al espejo
Con el torso descubierto y buena luz, párate frente al espejo:
- Con los brazos a los lados, observa la forma, el tamaño y la piel de ambos senos.
- Levanta los brazos y repite.
- Pon las manos en la cintura y presiona para tensar el pecho; observa de nuevo.
Busca hundimientos, enrojecimiento, inflamación, heridas o cambios en los pezones. Es normal que un seno sea un poco más grande que el otro; lo importante es notar lo que cambia.
Paso 2: palpa de pie
Coloca la mano derecha detrás de la nuca. Con las yemas de los tres dedos de en medio de la mano izquierda, revisa el seno derecho:
- Haz círculos pequeños con presión suave, media y firme.
- Recorre todo el seno: de la clavícula a debajo del pecho, y de la axila al esternón.
- Revisa también la axila.
- Aprieta con suavidad el pezón para ver si sale líquido.
Repite del otro lado. Muchas mujeres lo hacen en la regadera, porque el jabón ayuda a que los dedos se deslicen.
Paso 3: palpa acostada
Acuéstate boca arriba con una almohada pequeña o una toalla enrollada bajo el hombro derecho, y la mano derecha detrás de la cabeza. Repite la palpación del paso 2 en el seno derecho con la mano izquierda.
Cambia de lado y repite. Acostada, el tejido se extiende y es más fácil sentir cambios.
Señales de alerta
Agenda una cita con tu médico si notas:
- Un bulto, una bolita o una zona más dura que el resto
- Hundimiento de la piel o textura de “piel de naranja”
- Enrojecimiento, inflamación o heridas que no sanan
- Salida de líquido por el pezón, sobre todo si tiene sangre
- Un pezón que se hunde o cambia de dirección
- Dolor que no se va en una zona específica
- Un bulto en la axila
Encontré algo, ¿ahora qué?
Primero, calma: la mayoría de los bultos no son cáncer. Muchos son quistes o cambios benignos. Aun así, todo cambio debe revisarse.
Tu médico te hará una revisión clínica y probablemente pedirá un ultrasonido mamario, una mastografía o ambos, según tu edad. Revisarte a tiempo es lo que permite actuar a tiempo.
La autoexploración no sustituye tus estudios
La autoexploración te ayuda a conocerte, pero no reemplaza la revisión clínica anual desde los 25 años ni la mastografía cada dos años de los 40 a los 69. Algunos cambios solo se ven en un estudio de imagen, antes de que puedas sentirlos.
Agenda tu estudio en Ciudad Juárez
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Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.
